| Mental Aspect of Childrens Gymnastics |
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| Written by Isabel Guerra |
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http://www.gymnasticsrescue.com/mental.htm
participar en el deporte pueden ser totalmente diferentes de los de los padres. ¿Qué es lo que los padres quieren generalmente? Al estar motivados por el cariño, la preocupación y un toque de orgullo paterno, a cualquier padre o madre le gustaría que sus hijas adquirieran elegancia, equilibrio y disciplina y desarrollaran autoestima. Con expectativas triunfalistas, también ven a su querida hija ganando en campeonatos regionales y nacionales y puede que incluso en los Juegos Olímpicos.
Pero, ¿qué quiere la niña? En primer lugar quiere divertirse. En segundo lugar, apuntarse a un programa de gimnasia representa una oportunidad estupenda para hacer un montón de amigas. Y en último lugar, está la competición. Es raro encontrar a una niña que esté en el deporte sólo por competir.
VUESTRAS HIJAS Y LA PRESIÓN DE SUS COMPAÑERAS
¿Sabéis lo que pasa en el mundo de vuestras hijas? Probablemente tengáis una idea ya que también fuisteis niñas una vez. ¿Recordáis las burlas que hay? ¿El cuchicheo entre las otras chicas que puede hacer que vuestra hija se sienta rechazada? O incluso las risitas de los chicos que pueden hacer que vuestro hijo se meta en peleas. Las niñas pueden provocar a otras niñas para que hagan cosas difíciles y peligrosas, y el estrés social al que está sujeta vuestra hija puede ser enorme. Bienvenido al mundo de la presión de las compañeras.
¿Qué pueden hacer los padres para facilitar la difícil existencia de sus hijas? Vuestro fuerte apoyo ayudará enormemente, así como también el establecer unas líneas claras de comunicación con vuestras hijas. Hacedles saber que porque “todo el mundo lo hace” no quiere decir que ellas tengan que hacerlo. Todas las niñas quieren integrarse, pero eso no significa que tengan que hacer daño a nadie. Enseñadle a vuestras hijas a aprender a decir “no” cuando les estén obligando a hacer algo que saben que es un error. La presión de las compañeras también está presente en la gimnasia. A otras chicas que entrenan por debajo del nivel - quizá todavía no les sale la paloma o creen que los demás son superiores a ellas- se les hace sentir inferiores y de poca valía. El mejor camino a tomar es convencer a vuestras hijas de que lo están haciendo realmente bien. Que son tan buenas como los demás, ¡incluso mejores! Que sepan que confiáis en sus habilidades, y tendréis una chica feliz y emocionalmente sana. Y eso es lo que marca la diferencia para que vuestra hija brille y sea lo mejor que pueda llegar a ser.
¿Habéis oído hablar sobre los “padres de las ligas menores”? Es al nombre que se le da a los padres que apoyan “en exceso”, literalmente viven en las vidas de sus hijas. Se les puede ver en las gradas de los juegos de béisbol infantiles, abucheando fuertemente al árbitro y gritándole al entrenador. De aquí el término “padres de las ligas menores”. Es posible que una entrenador/a pueda tomar una mala decisión o que una juez tome una decisión equivocada. Después de todo, son humanos y cometen errores. Pero reprenderles a voces durante una competición constituye un mal ejemplo para vuestras hijas. En realidad estáis enseñándoles que está bien gritar y ser detestables para conseguir que la gente vea las cosas a vuestra forma. No es ésa la clase de educación que le queréis transmitir, ¿verdad? Una mejor solución sería esperar hasta que termine la competición y acercarse a la entrenador/a, al árbitro o a la juez. Hablad con ellos tranquilamente, sed educados y razonables. Vuestra tranquilidad conseguirá mejores resultados de los que los gritos e insultos podrán conseguir jamás. Además, estaréis enseñando a vuestras hijas el tipo de comportamiento adulto apropiado que les convendrá para el futuro.
“¡NO LO INTENTÉIS EN CASA!”
Algunos padres, queriendo prestar el máximo apoyo, dan todo lo que pueden por sus hijas. Quieren que sean lo mejor que puedan llegar a ser. Y si eso quiere decir tiempo extra para que perfeccionen un ejercicio, que así sea. Si acondicionáis el salón o el jardín como un área alternativa de práctica tras las horas de gimnasio, sed súper cuidadosos. Todas las zonas donde vayan a practicar, han de ser seguras. El espacio es de suma importancia, al igual que una alfombra suave y bien mullida. Vuestra participación en cada sesión de entrenamiento en casa es crucial ya que vuestra hija necesitará una persona que le coja cuando se caiga. Así que si vuestra casa o vosotros no reunís estos requisitos, sería de sabios no intentarlo. Un apoyo excesivo y demasiado estímulo por parte de los padres, hasta el punto de la obsesión, pueden en realidad conseguir que la chica se queme. Tenéis que ser conscientes de que habéis inscrito a vuestra hija en un programa de gimnasia para su propio beneficio, no el vuestro. Cuando vuestra hija deja de disfrutar con la práctica del deporte, entonces se convierte en una obligación en vez de en algo divertido. No presionéis a vuestras hijas para que practiquen en casa. Si realmente lo desean, serán los primeros en pedirlo.
VUESTRO ENTRENADOR/A AMISTOSO
Es importante establecer una buena y sólida relación con las entrenadores/as de vuestras hijas. Hay que mantener siempre las líneas de comunicación abiertas, para así saber siempre lo que está sucediendo. Las entrenadores/as deberían ser de gran apoyo y cordiales, y ser capaces de responder a todas vuestras preocupaciones referentes al progreso deportivo de vuestras hijas. Por otra parte también debéis daros cuenta de que las entrenadores/as están muy ocupadas y de que son responsables de muchas otras chicas. Intentad no ser demasiado acaparadores monopolizando su tiempo cada vez que hay una oportunidad. Esto no mejorará el entrenamiento de vuestras hijas de ninguna manera.
Traducción de Isabel Guerra y Carlos Martín.
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